¿Por qué puede bajar el apetito sexual en la premenopausia?
En la premenopausia, la disminución del apetito sexual es multifactorial y está influenciada principalmente por la situación emocional de la mujer con su pareja y por tres hormonas clave:
1. Estradiol (E2) – Disminución del deseo sexual y la respuesta física
– A medida que los niveles de estradiol bajan, se producen cambios en la lubricación vaginal, la sensibilidad y la respuesta sexual.
– La falta de estrógenos también afecta los niveles de dopamina, que es clave en el deseo sexual.
– Además, los estrógenos tienen un papel en la regulación del flujo sanguíneo genital, por lo que su disminución puede reducir la excitación y el placer.
2. Testosterona – Relacionada con el deseo sexual
– Aunque la testosterona puede mantenerse estable o incluso aumentar relativamente en la premenopausia, su biodisponibilidad puede verse afectada.
– La disminución de DHEA (precursor androgénico suprarrenal) con la edad también puede reducir la producción de testosterona en los tejidos periféricos, afectando la libido.
– La testosterona es clave para el deseo sexual espontáneo y la motivación, por lo que si hay una caída significativa, esto puede influir en la libido.
3. Progesterona – Regulación emocional y bienestar
– La progesterona también baja en la premenopausia, lo que puede generar más ansiedad, insomnio e irritabilidad.
– Como tiene un papel en la modulación del GABA (neurotransmisor relajante), su disminución puede contribuir a un estado de estrés crónico que indirectamente disminuye el deseo sexual.
Otros factores que influyen en la libido en premenopausia
– Aumento del cortisol: El estrés crónico inhibe la producción de hormonas sexuales, desplazando los precursores hacia la producción de cortisol.
– Resistencia a la insulina: Puede afectar la biodisponibilidad de la testosterona y el equilibrio hormonal en general.
– Alteración de neurotransmisores: Bajos niveles de dopamina y serotonina afectan la motivación y el placer.
Conclusión
La baja de estradiol afecta la respuesta física y la excitación, la disminución de testosterona impacta el deseo sexual espontáneo y la reducción de progesterona puede aumentar el estrés y la irritabilidad, afectando la disposición al sexo. Además, factores metabólicos y emocionales pueden reforzar esta disminución de la libido en la premenopausia.